Te apasionan los ojos, las manos, una ventana que tiene la mejor luz del mundo. Todos los que te rodean te piden siempre que hagas las fotos de cada fiesta, porque tenerte a ti detrás de la cámara es una apuesta segura de que saldrán increíbles…Eres todo un cazador de almas.
Aprende toda la técnica para poder realizar esas fotos que están en tú cabeza pero luego no salen en la pantalla. Ya tienes el instinto, consigue todo lo necesario para realizar el mejor de los retratos en un curso con personas como tú que quieren disfrutar mientras aprenden.